Hay postura de meditación y no hay postura de meditación.
Sin embargo para observar la mente necesitamos un apoyo
en nuestro cuerpo, que es nuestra tierra. Por ejemplo la postura en tai chi decimos que es
vertical pero no es rígida sino flexible como un junco.
Si hay tierra, hay cielo por eso buscamos el cielo y la tierra en nuestro pequeño universo.
"El cuerpo mente"
Cuerpo y mente son uno solo que se manifiestan en diferentes planos uno físico y otro sutil.
Manifiesto y no manifiesto.
El maestro Liu nos enseñaba diciendonos que tenemos dos raíces.
Una física en el In Chao (centro sexual) y otro energético Lin Tai, la raíz de Cielo.
El espíritu del Cielo, la energía y la esencia tienen que estar unidos.
Para la salud y larga vida.
Usamos la tierra sintiente, nuestros sentidos:
tacto(piel, vista, olfato, oidos, boca y nuestra mente intelectual y nuestras emociones
para conocernos, sin embargo la mente natural es infinita y es el fondo profundo de nuestra experiencia.
Esa infinitud sin apegos es Buda y todos tenemos esa naturaleza mas o menos realizada.
A diario tomo refugio en ella.
Ningún Buda externo nos puede liberar. Solo lo logra la realización del estado en cada uno.
"Cada uno es responsable de su rosa"
La observación necesita equilibrio, serenidad, quietud o movimientos suaves y lentos para aprender la concentración.
Cuando la herramienta está fuerte y equilibrada es más fácil, por eso cultivamos la salud y la energía.
No hay una postura de meditación, pero se necesita disciplina.
Disciplina diaria.
Si tomas una practica, tómala a diario, aprende a aprender, a concentrarte, sin apegos.
Concentración es Sabiduría.
En tai chi hay infinitas posturas, 108, 37 y más.
Todas "sirven", para centrarnos, para respirar mejor, para realizar tu naturaleza.
Por eso digo que hay postura de meditación y no hay postura de meditación.
Pero hay una base de postura correcta, armoniosa y equilibrada que cada uno tenemos que buscar.